El ideal de Elon Musk para el futuro de Twitter: ¿Cómo involucraría a las criptomonedas en su nuevo concepto?

Inspirado en WeChat, el magnate contempla la posibilidad de convertir a la red social en una nueva SuperApp, un portal de mensajería, intercambio comercial, transacciones y transferencias, todo en uno.
Antes de la llegada de Musk, Twitter era una compañía con 7.000 personas en su plantilla de empleados. El magnate llegó como una ‘tormenta’ a arrasar todo a su paso. Desde que Musk se convirtió en el jefe de jefes de la compañía, más de la mitad de los empleados han abandonado las oficinas de la red social, en un lapso de no más de dos semanas.
Por un lado, una buena cantidad de los empleados fueron destituidos por el mismo Musk, luego de eliminar la mitad de puestos de trabajo. 
El empresario argumentó que estas medidas se debían a las pérdidas millonarias que estaba presentando la red social en los últimos tiempo. 
Musk aseguró que Twitter perdía entre 3 y 4 millones de dólares diarios y por ello había que realizar una serie de recortes.
Por otro lado, las medidas de Musk ocasionaron un descontento generalizado en el personal restante, que conservó sus puestos de trabajo. 
Miles de empleados de la red anunciaron que habían decidido abandonar la organización, después del ultimátum lanzado por su nuevo propietario, que les instaba a trabajar duro o abandonar la firma.
El magnate les ofreció elegir entre dos opciones: comprometerse a trabajar largas jornadas y de forma extremadamente dura o dejar la empresa con una indemnización de tres meses de sueldo.
A través de emails se extendió un mensaje según el cual para crear el Twitter 2.0 que proyecta Musk hará falta «trabajar muchas horas a alta intensidad» y que solo quienes ofrezcan un «desempeño excepcional» pasarán el corte.
Al parecer, cientos de empleados tomaron la segunda opción, lo que desencadenó en una nueva cascada de despidos de la compañía. A raíz de esto, Musk tomó la decisión de cerrar de manera temporal las oficinas de la compañía para frenar la deserción masiva del personal.
Además, la bancarrota ya es un término que se está empezando a relacionar con la compañía.
Pero el sudafricano ya viene con un truco bajo la manga. Además, como buen visionario disruptor, cree que es más rápido demoler, y reconstruir o crear, que reformar. Quizá por eso está dinamitando la plataforma de microblogging después de invertir 46.500 millones de dólares en ella, un 20% de su fortuna. Ahora bien, ¿qué quiere hacer con la red social? ¿Cuál es el objetivo?.

Nota relacionada: Crisis en Silicon Valley y otras razones detrás del desplome de las empresas tecnológicas

Twitter, una SuperApp

El objetivo de Musk es llevar a Twitter al siguiente nivel. En su perspectiva de la red ideal, el empresario posiciona los pagos como un eje central hacia el ideal de Twitter 2.0. 
Musk quiere dejar de lado el modelo publicitario programático y masivo actual de la red social, que se basa en la publicidad como el principal ingreso de la compañía, a pesar de que este modelo de mercado le genera 5.000 millones de dólares al año.
En tal caso, Musk busca convertir a Twitter en un banco con servicios exclusivos dado su integración de red social para ofrecer ventajas difícilmente igualadas por la competencia.
Siguiendo el caso de WeChat, la SuperApp china que aglutina chat, noticias, servicios, intercambio de dinero y hasta compra de artículos, todo en un mismo lugar.

“Podemos dar a nuestros usuarios una cierta cantidad de dinero para hacer pagos dentro de Twitter. Para ello necesitamos la licencia que acabamos de solicitar. Luego, para sacarlo fuera, creamos una cuenta de mercado monetario de alto rendimiento, de forma que tener saldo en Twitter sea más rentable que dejarlo en otra parte. Lo ideal sería simplificar la vida de los usuarios que tienen una cuenta corriente, una de ahorro y otra en el mercado monetario agrupándolas en una única dentro de nuestra plataforma que sea mucho más simple donde sólo importe si el saldo es positivo o negativo”

Elon Musk
De hecho, los planes de Musk ya dieron marcha, por tal motivo el primer paso para hacer realidad su visión fue anunciar el cobro de 8 dólares por mes para mantener la verificación de un perfil profesional o de una celebridad. El popular ‘chulito azul’ ahora se comporta como una suscripción.
Como se mencionó anteriormente, la nueva arriesgada estrategia de Musk se guía de WeChat, una App china que permite a sus usuarios domiciliar sus recibos, realizar transferencias bancarias o enviar propinas a otros usuarios de WeChat. Todos los usuarios de la aplicación tienen una cuenta de WeChat Payment, un servicio de cartera digital que les permite realizar las operaciones financieras. 
Los planes de Musk tienen todo el sentido teniendo en cuenta la estrecha relación del empresario con el mundo de los pagos digitales y las criptomonedas. 
En algún momento, Tesla, su empresa pilar, llegó a ser uno de los mayores tenedores institucionales de Bitcoin, solo por detrás de MicroStartegy, la compañía de Michael Saylor, popular personalidad y maximalista de Bitcoin. 
En su momento, Tesla llegó a poseer un total de 45.000 unidades de Bitcoin, cantidad que ha sido vendida progresivamente hasta reducir sus reservas a menos de 10.000BTC.
De igual forma, Musk es uno de los mayores tenedores de Dogecoin en el mundo. El magnate es el representante más reconocido de la cripto meme e incluso, muchos aseguran que Dogecoin podría convertirse en el método de pago por preferencia de la red social en un futuro.
Para la celebración de Halloween, Musk envió lo que muchos tomaron como un coqueteo a la criptomoneda. Compartió una foto de su perro Shiba, raza canina que representa a la cripto con el logo de Twitter.
Entrando en el negocio de pagos y transferencias, Musk dispondría de una nueva vía de negocio más estable y que repercutirá positivamente en la adquisición de nuevos usuarios al ofrecer nuevas funciones. Por eso es importante también para Twitter la mejora de su sistema de mensajería instantánea, que pasará a ser un WhatsApp o Signal en esteroides, según prometió. De igual manera rompería la peligrosa dependencia de la compañía hacia la publicidad. Actualmente, Coca-Cola o L’Oreal no necesitan pagar publicidad en Twitter porque tienen numerosas alternativas más populares y eficientes en las que pueden promocionar sus productos directamente, pero Twitter sí necesita su inversión para poder seguir existiendo.
Comunidad Hodler
Últimas noticias
¿Eres escritor y te apasiona el mundo de las criptomonedas? Envíanos tu curriculum y una muestra de tu trabajo.
Comparte este post
WhatsApp
Facebook
LinkedIn
Twitter
Email